dimecres, 22 d’octubre de 2008

D'Ulisses a Arquíloc


Llegeixo aquests dies la traducció de l'Odissea a cura de Mariano Benavente, un treball extraordinari perquè incorpora una gran quantitat de material folclòric que serveix de gran ajut per a comparar temes que reapareixen en moltes altres obres, es tracta d'un estudi exhaustiu de debò. Em sembla que en aquest sentit val ben bé la pena, com també val la pena en el sentit de la traducció, en vers lliure, força reeixida. Aquí copio aquests versos amb què comença el cant XX (pàgs. 448-9):
Y en el vestíbulo se acostó el divino Odiseo.
En el suelo extendió una piel vacuna sin curtir, y encima
zaleas numerosas de ovejas, que habían sacrificado los aqueos,
y Eurínome le echó por arriba un manto, cuando ya se tendió.
Allí Odiseo, meditando males contra los pretendientes en su corazón,
yacía sin dormirse. Y las mujeres salían en esto
del palacio, las que antes se ayuntaban con los pretendientes,
alzando entre ellas risas y bromas.
A él le bullía la ira en el pecho.
Y mucho dudó, en su mente y en su ánimo,
si, lanzándose sobre ellas, daría a cada una la muerte,
o si soportaría que se unieran con los pretendietes arrogantes
por postrera y última vez; ¡y el corazón le ladraba por dentro!
Y como cuando una perra va y viene en torno de sus tiernos cachorrillos
y ladra al hombre que desconoce y ansía luchar,
así a él le ladraba por dentro el corazón, al indignarse por las viles acciones,
pero, golpeándose el pecho, repredndió su corazón con estas palabras:
“¡Aguanta, corazón, también aguantaste una vez una cosa más perra,
en el día en que el Cíclope, de fuerza incontenible, me devoró
a los valerosos compañeros! ¡Pero tú lo sufriste, hasta que la astucia
te sacó del antro donde creíste morir!”
Así habló, regañando a su propio corazón en el pecho.
¡Y en gran obediencia se le quedó el corazón soportándolo
con firmeza! Mas él se agitaba dando vueltas a uno y otro lado.
Y como cuando un hombre ante un vivo fuego ardiente vuelve rápido
a uno y otro lado una tripa rellena de grasa y sangre
y anhela asarla con prontitud,
así él a uno y otro lado se agitaba dando vueltas, meditando
cómo podría poner sus manos sobre los pretendientes desvergonzados,
estando solo contra muchos. (. . .)
Certament es tracta d'una imatge ben poc heroica, la botifarra a la graella... Però sobta aquesta anàlisi del cor, el θυμός, que presenta Homer. Em recorda un passatge d'Arquíloc en què també es refugia, sense escalfar-se el cap, en la rèplica valenta i en el gaudi davant el goig momentani. Per això copio la traducció de Jaume Pòrtulas del fr. 128 W arquiloqueu (Reduccions 81/82, 2005, p. 13):

Cor, cor meu, tempestejat per mals sense esmena.
redreça't, rebutja l'adversitat, planta-li cara,
oferint el pit als aguaits de l'enemic, ben de prop,
amb fermesa: ni vencedor, t'orgullis a la clara,
ni vençut t'amaguis, gemegant a casa —
ans gaudeix dels goigs i cedeix als mals,
no massa: coneix quin amunt-i-avall té els homes.

1 comentari:

jcatala ha dit...

Ramon:
La imatge d'allò cuit a la graella no deixa de ser suggestiva. Pobre Odisseu turmentat que es girava d'un costat i d'altre.
Tinc a prop meu la traducció de Carles Riba: "...ventre farcit de greix i de sang". Quan pugues mira l'adaptació que va fer Leconte de Lisle d'eixe cant XX. http://www.mediterranees.net/mythes/ulysse/odyssee/chant20.html

Una abraçada