dilluns, 12 de gener de 2009

Tardor kavafiana


Per la tardor de l'any passat, em va escriure l'amic Quim Gestí enviant-me un díptic del programa d'actes commemorant el 75 aniversari de la mort Konstandinos Kavafis. Els dies de Dèdal també va penjar el programa al seu blog. "Es tracta —deia— de conferències i diàlegs que abordaran aspectes de l’obra del poeta, el seu significat i importància, la seva recepció i influència des de diferents punts de vista. Un recital, obert a veus, accents i sensibilitats diferents, clourà aquests actes".

No sé si estava previst parlar-ne en aquestes jornades, però em sembla que el primer traductor de Kavafis va ser Carles Riba. El dr. Josep Alsina va comentar una vegada que una de les primeres coses que va fer en guanyar la càtedra a la U.B. fou convidar Carles Riba a una conferència. El poeta i humanista es va presentar a l'antiga "aula 5" i va llegir uns poemes de Kavafis. Ell mateix ho recorda a en aquesta carta a Iulia Iatridi pocs mesos abans de morir:

«Para mí, Cavafis quedará asociado a una de las emociones más profundas de estos últimos años. Creo que le debo el relato. Yo había sido profesor en nuestra Universidad, cuando estaba vinculado con todo lo que para mí ha sido idea y servicio. No necesito explicarle por qué en 1939 quedé, con otros colegas, automáticamente fuera. Al volver, en 1943, del destierro, la Universidad para mí era, tenía que ser por principio, un paraíso, no precisamente cerrado, sino ocupado, desfigurado, hostil. Por principio no puse más los pies ella; con esa ausencia, afirmaba algo. Pero ha ido creciendo una generación para la que la guerra no eran unos hechos vividos, sino una tragedia contada, que había desmoralizado a sus mayores, dejando para los jóvenes un ambiente de mentira, de rencor de cerrazón, de desconocimiento, de negación de la libertad, de mixtificaciones de lo más sagrado. Esos jóvenes no han podido menos de ver, sin embargo, que algunos de sus próximos predecesores hacían examen de conciencia y se agrupaban otra vez, desde el uno y el otro campo, para el establecimiento de una paz fundada en un amplio humanismo, en el que la convicción y la actividad valieran más que las palabras. Así empezó a crearse otra vez un nexo entre el pasado y el futuro. No todo eran ruinas en aquél, quedaban, como gérmenes vivos, las enseñanzas y la dignidad de algunos, más que profetas, ya obreros del futuro que los jovénes se comprometían a forjar. ¡Comprometidos con qué pureza! Unos desde un cristianismo en el que la caridad sea otra vez llama y la justicia otra vez sed; otros desde un socialismo —y aún más allá— ilustado y dúctil. Los estudiantes, claro está, van a la vanguardia de esa marcha hacia una España construida desde dentro. Vd. sabe en qué hechos se ha traducido en varias universidades, tanta esperanza. Esos jóvenes, al margen de la rutina de los cursos, y no sin ayuda de profesores clarividentes y denodados, se reúnen, discuten, invitan a sus mayores a hablarles.Yo no ignoraba que los estudiantes de letras deseaban llamarme, pero sospechaba que no se atrevían, creyéndome encastillado en un principio rígido, lo que equivale a decir en una terquedad respetable, sí, aunque para ellos poco comprensible y estéril. Fue la hija de un amigo mío la delegada para explorar. Encontró en mi el deseo de estar con ellos. Y así entré otra vez, después de 20 años, en aquella Universidad que Ud. conoce; desde ciertos sucesos, sólo se permitía la entrada por las puertas laterales; un error que resultó simbólico, determinó que yo hiciera la mía por la puerta principal. Me acompañaban unos estudiantes, me esperaba en el patio una comisión formada por otros estudiantes y algunos profesores, significativamente jóvenes. El pretexto de mi visita a la Universidad era leerles algunos poemas de nuestros Cavafis. Yo imaginaba un auditorio de un par o tres de docenas de personas. Quedé asombrado ante una aula llena a rebosar: más de cien, quizá ciento cincuenta oyentes. Estaba aun yo pasando el umbral cuando se levantaron todos y prorrumpieron en unos aplausos apretados, interminables. Me conmoví: en mi vida había conocido muestra de simpatía más vehemente, más expresiva. “En esta facultad de Letras —así empecé— en la que yo era sólo un fantasma, quizá en cierto modo un mito, vuelvo a ser una persona de carne y huesos, capaz de decir algo. Me siento feliz, sobre todo porqué han sido jóvenes los que me han traído otra vez aquí...” Y les leí veinte o trenta poemas de Cavafis, escogidos no sin plan. Siguieron admirablemente la lectura —y las explicaciones marginales— aprobando con la cabeza, riéndose, alguna vez aplaudiendo. Le aseguro que el poeta se hubiera estremecido al verse tan hondamente comprendido en sus intenciones y en su realización...» (carta del 7 de març de 1959, citada per J. Medina, Carles Riba, vol. II, Barcelona 1989, p. 75-77.)
Acabo. Enguany tenim previst anar a Grècia amb una colla d'alumnes. També la revista Auriga va escriure un email a força gent recodant-nos que el 2009 se celebra el 50 aniversari de la mort de Carles Riba. Tot plegat m'ha vingut a la memòria i per això escric aquest post. Us deixo també una petita "perla" del poeta alexandrí:

Σώμα, θυμήσου όχι μόνο το πόσο αγαπήθηκες,
όχι μονάχα τα κρεββάτια όπου πλάγιασες,
αλλά κ' εκείνες τες επιθυμίες που για σένα
γυάλιζαν μες στα μάτια φανερά,
κ' ετρέμανε μες στην φωνή —και κάποιο
τυχαίον εμπόδιο τες ματαίωσε.
Τώρα που είναι όλα πια μέσα στο παρελθόν,
μοιάζει σχεδόν και στες επιθυμίες
εκείνες σαν να δόθηκες —πώς γιάλιζαν,
θυμήσου, μες στα μάτια που σε κύτταζαν,
πώς έτρεμαν μες στην φωνή, για σέ, θυμήσου, σώμα.

Κωνσταντίνος Π. Καβάφης (1918)

RECORDA, COS

Cos meu, recorda
no solament com t’han arribat a estimar,
no solament els llits on has jagut,
sinó també aquells desigs que per tu
lluïen dins els ulls obertament!
i tremolaven dins la veu — i algun
fortuït entrebanc els va fer vans.
Ara que tot això ja són coses passades,
fa gairebé l’efecte que també als desigs
aquells vas ser donat — ah, com lluïen,
recorda, dins els ulls que se’t clavaven;
com tremolaven dins la veu, per tu, recorda, cos.

Trad. Carles Riba


5 comentaris:

domingo ha dit...

Ramon:
Espere que em perdones però t'he deixat un regalet en forma de meme a La Túnica de Neso. Passa't pel blog per veure els detalls. Una abraçada.

Jaume ha dit...

La traducció de Riba és molt bona; de fet, fou el primer en traduïr-lo al català gràcies al poeta Gabriel Ferrater, que li va fer descobrir Kavafis. El problema és que Riba era un home molt conservador que va evitar de traduïr segons quins poemes de l'autor(clarament eròtics i homosexuals), i en alguns casos els va censurar. Precisament per això a mi m'agraden més les traduccions d'Alexis Solà.

Ramon Torné Teixidó ha dit...

Sí, Jaume, tens tota laraó. Riba va entendre Kavafis i per això el va "trair"!

Anònim ha dit...

Bona nit, senyor Turné,

Només una pregunta:sap si s'organitzaran actes per commemorar el 50è aniversari de la mort de Carles Riba?

Gràcies d'avançada!

Atentament,

Francesc Magrinà

Ramon Torné Teixidó ha dit...

Benvolgut Francesc,

ara mateix no sé res d'això però confio que d'actes se'n faran, vaja, si és que el país no ha acabat als llimbs....